El "Evento Canónico" de Reconectar con mi Adolescencia: Twilight 20 Años Después
Existe una etapa en la vida que recomiendo no saltarse: tener un grupo de amigas con el que puedas juntarte mensualmente durante años para hablar de libros, comer cosas ricas, retomar hypes adolescentes y, por qué no, ir al cine en patota a ver Crepúsculo.
A mis 36 años, me sorprende cómo nos cambia la vida reconectar con lo que nos gustaba en nuestra late teenage era. Hubo un tiempo en que sentía que nada de aquello que me gustaba seguía siendo relevante; las cosas pasaban sin pena ni gloria, casi que en modo automático. Recordé todas las veces que escondía mis libros en la mochila, aguantándome las ganas de leer Harry Potter en los ratos muertos, o cómo eliminé stickers y esquelas para evitar la vergüenza de que te cataloguen de rarita del grupo.
El pasado 17 de enero asistí a la primera junta del Club Twilight para ver el reestreno de la película por el 20° aniversario del libro. Nada hacía presagiar que la Susanita de 18 o 19 años —la misma que se devoró los cuatro libros en meses y vio la película cuatro veces en el cine— se reiría tanto con la intensidad adolescente de esos años. Porque se pueden decir muchas cosas del grupo de absurdas que disfrutamos Crepúsculo, pero no el hecho de que, aunque objetivamente son películas de dudosa calidad, para nosotras siguen siendo ARTE.
NOTA MENTA: Si pudiera decirle algo a la Susanita del pasado, sería esto: con el tiempo, aprendes a dejar que el resto opine lo que quiera de tus gustos. Cada quien es feliz con sus favoritos y nadie debería hacerte sentir menos por ello, ni siquiera tú misma. No seamos tan snobs. Al final, si vas a consumir contenido audiovisual o lecturas, que sea porque te hace feliz y te da un poquito más de ganas de vivir.
Como decimos en el club: "Mi Madre me dio la vida, el Chisme y el clubcito las ganas de vivirla" (No hay comentario mañoso ni exintegrante que me hagan pensar lo contrario).
No se imaginan lo liberador que se sintió compartir ese espacio, sabiendo que toda la sala estaba en la misma sintonía, compartiendo chistes internos, los diálogos de memoria y lo absurdo que se nos hacían ahora algunas cosas. Hoy ya nadie se toma la saga tan en serio en términos técnicos; sabemos que no es la gran obra literaria o cinematográfica. Aun así, no podemos negar que Crepúsculo fue la piedra angular para empezar a leer con ganas de una generación completa, tal como lo fue Harry Potter para otros.
Me encantaría ser más técnica o elaborada en este análisis, pero esto es puro componente emocional y nostalgia. Después de años de indiferencia, quise retomar este "evento canónico" con plenas ganas de recordar. ¿El resultado? Me di cuenta de que una ya es muy Soa para elegir bandos, porque ahora Jacob y Edward me dan lo mismo, y una siempre miró con ojos de amor a Papi Charlie
Definitivamente, ahora soy #TeamCharlieSwan.



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